Cuando estudiamos la Segunda Guerra Mundial, además de estudiar las distintas batallas, las derrotas y victorias de los aliados y de las potencias del Eje, supimos del racionamiento que sufrieron los europeos durante el conflicto y los años que le sucedieron. A la demanda de alimentos, medicinas, gasolina y primeras necesidades, se le sumó la necesidad de tener ropa. La ropa tampoco se salvó de la precariedad y de la escasez, ya que se instauró un sistema de cupones cuyos puntos eran intercambiados para poder vestirse: 8 para una camisa, 2 por unas medias y 11 por un vestido.

 

 

La ropa se adaptaba a las necesidades de la gente: accesorios fluorescentes para ser vistos durante los bombardeos, la intrusión de los uniformes y el uso de telas con mensajes patrióticos. Esta moda que sufrió muchas trabas provocadas por la situación histórica, se la conoce como Fashion on the Ration.

Más de 60 años nos separan de esa terrible situación, de ese racionamiento. Nuestra situación en cuanto a ese racionamiento que les hacía la vida muy difícil ha cambiado completamente, y nos encontramos inmersos en una época de puro y desmedido consumismo. Los tiempos cambian y la gente también. El materialismo y el consumismo se instauraron en los años 80, y han alimentado fenómenos como el Black Friday. En nuestro anterior post, vimos con más detalle el significado de este invento norteamericano que hace referencia a los atascos kilométricos que se producían en Filadelfia por las compras navideñas. Un colapso circulatorio que se puede comparar con los que se formaban para conseguir vestidos, camisas y zapatos en plena Segunda Guerra Mundial. Con un trasfondo común –conseguir aquello que aparentemente necesitan- y con la diferencia de la disponibilidad de productos.

 

 

Jornadas de descuentos masivos son días de colas interminables para conseguir comida y un traje que durará todo el año. ¿Hacia dónde estamos yendo? El empobrecimiento de bienes contra el empobrecimiento de las personas que sólo viven para consumir, como apunta Gilles Lipovetsky. Aprender de nuestro pasado para entender y saber cómo reaccionar en nuestro presente.

CLAUDIA CHUECA

Fashion Frame Fundación Pineda
Consultoría de moda con fines educativos. Moda, Identidad y Consumo Responsable.
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